Nuestros programas ambientales actúan allí donde la naturaleza necesita respuestas: en bosques arrasados, costas amenazadas, entornos urbanos en transformación y territorios afectados por especies invasoras.
Sumando fuerzas con administraciones, expertos y la comunidad, impulsamos soluciones que devuelven la vida a la flora y fauna autóctona, ayudando a construir territorios más resilientes y un futuro mejor para todos.
Tras el devastador incendio de 2017 que calcinó más de 9.000 hectáreas del pinar de Las Peñuelas en Moguer (Huelva), Doñana sufrió un duro golpe. Un espacio que albergaba uno de los ecosistemas forestales más valiosos de Europa quedó gravemente dañado y vulnerable.
Desde 2021, desde fundación Moeve participamos, junto a la Fundación Plant-for-the-Planet, en un ambicioso proyecto de restauración ecológica destinado a devolver la vida a este entorno único. Nuestra contribución incluye la donación de un total de 85.000 árboles, destinados a recuperar 285 nuevas hectáreas dentro del área afectada.
Con este esfuerzo colectivo avanzamos hacia la meta común de reforestar 800.000 árboles, utilizando especies autóctonas como el pino piñonero, el alcornoque y el acebuche, fundamentales para estabilizar el suelo, favorecer la biodiversidad y restaurar la estructura del ecosistema.

Tras los incendios de 2023, trabajamos de forma coordinada con el Cabildo de Tenerife para acelerar la recuperación ecológica del Parque Nacional del Teide, renovando y modernizando el invernadero de flora autóctona de El Portillo.
Para ello, introducimos tecnología avanzada —sistemas de camas calientes, sensores de humedad y temperatura, impermeabilización y captación de agua de lluvia— destinada a producir hasta 140.000 plantas autóctonas. Este avance facilitará el cultivo de especies autóctonas esenciales como el codeso, el cedro canario, la retama, la jarilla de cumbre o la emblemática violeta del Teide.

Colaboramos estrechamente con el Ayuntamiento de Santa Cruz para potenciar el valor del Palmetum como un verdadero santuario de naturaleza en pleno corazón de la ciudad.
Las actuaciones incluyen el diseño de islas de vegetación en lagos y ríos artificiales para favorecer la reproducción de aves como la gallineta común, la adecuación de orillas para dar tranquilidad a garzas, garcetas y martinetes, y la organización de visitas familiares e inclusivas. Una iniciativa que acerca la naturaleza a miles de personas para que descubran y disfruten de este entorno urbano único.

A través de la plantación inicial de 450 ejemplares de especies autóctonas del bosque termófilo, como acebuches, almácigos, sabinas o dragos, impulsamos la restauración ecológica de este espacio integrado en la Reserva de la Biosfera de Anaga.
El proyecto busca crear un corredor verde que conecte los entornos naturales con la zona urbana, recupere la vegetación local y aumente la resiliencia climática de la ciudad. Es un trabajo compartido en el que colaboramos codo a codo con el Cabildo de Tenerife, el Ayuntamiento capitalino, la Universidad de La Laguna, estudiantes y voluntarios de la comunidad.